- Los precios de Xbox Series X|S aumentan hasta 200 euros en Europa y 170 libras en Reino Unido.
- La Series X con lector de discos alcanza los 799,99 euros, el precio más alto desde su lanzamiento.
- Microsoft culpa a la crisis de componentes y al aumento del coste de memorias y almacenamiento.
- Se espera que los costes sigan subiendo, lo que podría traducirse en nuevos incrementos en el futuro.
La familia Xbox Series ha experimentado un incremento de precio sin precedentes en el mercado europeo y británico desde el pasado 1 de agosto. La decisión de Microsoft, anunciada a finales de junio, se ha materializado con subidas que alcanzan los 200 euros en la eurozona y las 170 libras en el Reino Unido, dependiendo del modelo. Este movimiento coloca a las consolas de la compañía de Redmond en un escalón económico muy superior al que tenían en el momento de su lanzamiento, allá por 2020.
La subida afecta a todos los modelos de la gama, tanto a la Xbox Series S como a la Xbox Series X, incluyendo las variantes digitales y con lector de discos. Los nuevos precios ya están vigentes en las principales tiendas y distribuidores, y han generado un notable revuelo entre los aficionados, que ven cómo el coste de entrada al ecosistema de Microsoft se dispara justo cuando se esperaba una estabilización de los precios.
Subida de precios en Europa y Reino Unido

En la eurozona, la Xbox Series S de 512 GB pasa de 349 a 499 euros, mientras que la versión de 1 TB sube de 399 a 599 euros. Por su parte, la Xbox Series X digital se sitúa en 749 euros, y la variante con lector de discos alcanza los 799 euros. En el Reino Unido, los incrementos son igualmente significativos: la Series S de 512 GB cuesta ahora 429 libras (antes 299), la de 1 TB sube a 519 libras, la Series X digital a 619 libras y la versión con disco a 669 libras.
Estos valores superan ampliamente los incrementos globales anunciados por Microsoft en junio, que eran de 105,35 euros para los modelos de 512 GB y 158,03 euros para los de 1 TB. En la práctica, los consumidores europeos están pagando entre 150 y 200 euros más, lo que ha generado críticas por la falta de transparencia en la comunicación de la compañía.
Comparativa de precios por modelo
Si comparamos los precios actuales con los de lanzamiento, el incremento acumulado es histórico. La Xbox Series S de 1 TB, que salió en septiembre de 2023 por 349,99 euros, cuesta ahora un 71,4% más. El modelo de 512 GB, lanzado en noviembre de 2020 a 299,99 euros, ha subido un 66,7%. La Series X con disco, también de 2020, ha aumentado un 60% desde sus 499,99 euros iniciales. En términos absolutos, la diferencia entre la Series S de entrada y la Series X con disco se mantiene en unos 300 euros, pero ambas han escalado posiciones en el escalafón de precios.
En el mercado británico, los precios en euros (con IVA incluido) son aún más elevados: la Series S de 512 GB se sitúa en 608,01 euros, la de 1 TB en 735,27 euros, la Series X digital en 876,67 euros y la versión con disco en 947,37 euros. Estas cifras reflejan un encarecimiento adicional respecto a los incrementos base debido a la conversión de divisa y los impuestos locales.
Causas del incremento
Microsoft ha justificado esta subida apelando a la crisis global de componentes, especialmente en lo que respecta a las memorias RAM y las unidades de estado sólido. Según la compañía, los precios del almacenamiento y la memoria de las consolas han aumentado más de 2,5 veces respecto al otoño de 2025. La escasez prolongada y el sobrecoste de estos materiales han terminado por fracturar la resistencia comercial del fabricante, que ya había subido los precios en dos ocasiones durante el año pasado.
Además, desde la dirección corporativa se exige que la división de videojuegos sea rentable por sí misma, renunciando al subsidio agresivo de hardware que se aplicaba en generaciones anteriores. Este cambio de estrategia, unido a la reestructuración interna y los despidos masivos, ha llevado a que el precio de las consolas refleje directamente los costes reales de producción.
Impacto en el mercado y perspectivas

La subida de precios llega en un momento delicado para Xbox, que según estimaciones del sector ha vendido alrededor de 35 millones de unidades de la serie, frente a los más de 95 millones de su competidor directo. La barrera de los 500 euros de entrada mínima (con la Series S de 512 GB) dificulta la captación de nuevos usuarios, especialmente cuando se espera el lanzamiento de títulos superventas como GTA 6. La decisión de no mantener precios competitivos podría alejar a los jugadores ocasionales y reducir la base de suscriptores de Game Pass.
Microsoft ya ha advertido que los costes de los componentes podrían duplicarse de nuevo para el otoño de 2027, lo que apunta a posibles nuevos incrementos en el futuro. Mientras tanto, los consumidores europeos se enfrentan a una situación inédita: nunca antes se había visto una escalada tarifaria tan pronunciada en la fase de madurez de una consola. La respuesta del público determinará si esta estrategia es sostenible o si acelera la pérdida de cuota de mercado frente a otras plataformas.
Con estos precios, la brecha entre el formato digital y el físico se reduce en términos relativos, pero el desembolso inicial sigue siendo elevado. Los aficionados que esperaban una rebaja o una oferta se encuentran ahora con el coste más alto desde el lanzamiento de la gama, y la incertidumbre sobre futuros aumentos no invita precisamente a la tranquilidad.



