- Los videojuegos de acción clásicos sentaron las bases de géneros actuales, desde los arcades de los 70 hasta la guerra de consolas de los 90.
- Hoy es posible revivir estos títulos gracias a grandes recopilatorios que agrupan arcades, plataformas, hack and slash, RPG y simuladores.
- Compañías como Capcom, Konami, Atari, SEGA o Nintendo han rescatado sagas emblemáticas con colecciones fieles al original y mejoras modernas.
- Estas obras siguen vigentes por su diseño, dificultad medida y personalidad, influyendo aún en los videojuegos de acción contemporáneos.
Los videojuegos de acción clásicos son mucho más que un puñado de títulos antiguos: son la base sobre la que se ha construido toda la industria actual. Desde recreativas llenas de humo y monedas de cinco duros hasta colecciones modernas para consolas y PC, estas obras han definido géneros, mecánicas y hasta rivalidades entre compañías que todavía hoy seguimos recordando.
A lo largo de casi 70 años de historia de los videojuegos, hemos visto de todo: arcades de disparos imposibles, plataformas coloridos, aventuras de rol llenas de texto, simuladores de vida, peleas cuerpo a cuerpo, carreras futuristas, experimentos rarísimos y hasta juegos en los que encarnas a un ganso. El mundo del ocio electrónico ha pasado de ocupar salas enteras con ordenadores enormes a caber en el móvil, pero el encanto de aquellos clásicos de acción sigue intacto.
Un repaso rápido a los orígenes del videojuego

Para entender por qué los juegos de acción clásicos siguen enganchando, hay que echar la vista muy atrás. En los años 50, el matemático Claude Shannon, uno de los padres de la teoría de la información, ya fantaseaba con la idea de que aquellos ordenadores enormes pudiesen jugar al ajedrez. Pocos años después, William Higinbotham montó en un osciloscopio lo que hoy se considera uno de los primeros videojuegos: Tenis for Two, una especie de tenis de mesa primitivo.
Posteriormente fueron apareciendo pequeñas curiosidades técnicas como Fox and Hounds o Spacewar!, pero el salto definitivo llegó en 1972, cuando Atari lanzó Pong como máquina recreativa de monedas. Ese mismo año se puso a la venta la Magnavox Odyssey, la primera consola doméstica, con 28 juegos extremadamente sencillos, pero que abrieron la puerta a disfrutar del videojuego en casa.
Durante las dos décadas siguientes se vivió la llamada era dorada de los arcades. Los salones recreativos se llenaron de máquinas, y al mismo tiempo se empezó a diferenciar el ocio electrónico entre ordenadores domésticos y consolas. Los videojuegos se convirtieron en una parte clave de la cultura pop, y empezaron a afianzarse géneros como la acción, las plataformas, la lucha, los matamarcianos o los juegos deportivos.
Ya en los años 80 y 90 llegó uno de los periodos más míticos para cualquier aficionado: la famosa Guerra de las Consolas. Sega y Nintendo se enzarzaron en un duelo comercial memorable, con sistemas como Master System, NES, Mega Drive y Super Nintendo. Aquello dividió a muchos jugadores en dos bandos muy claros, pero también nos dejó algunos de los juegos de acción más influyentes de la historia.
Clásicos de acción que marcaron los 80 y 90

Si te gusta rebuscar entre joyas retro de acción, el año 1990 es un buen punto de partida. Fue un momento clave en el que convivían aventuras gráficas, plataformas, rol, “yo contra el barrio” y experimentos híbridos. Vamos a repasar varios títulos de esa época que, aunque no siempre sean puro acción, influyeron mucho en el diseño de los juegos posteriores.
Por ejemplo, Loom fue una aventura gráfica de LucasArts muy atípica, que basaba toda su jugabilidad en un bastón mágico con el que el protagonista ejecutaba melodías para provocar efectos en el entorno, sin inventario de objetos al uso. Una rareza que mezclaba narrativa y mecánicas musicales de una forma muy peculiar y que se recuerda como un experimento adelantado a su tiempo.
En el terreno del RPG, Dragon Quest IV de Enix llegó en 1990 a Japón y Estados Unidos con una estructura de historia muy innovadora, al dividir la trama en capítulos centrados en cinco protagonistas distintos. Ese enfoque por episodios permitió más profundidad en cada personaje y fue la base para que la saga desarrollara luego toda una serie de spin-offs y secuelas muy queridos.
Otro juego llamativo de aquellos años fue Elvira: Mistress of the Dark. A primera vista podía parecer un título que se apoyaba en la imagen provocativa de Cassandra Peterson, pero en realidad ofrecía un RPG con toques de aventura, una ambientación de terror bastante sangrienta y secuencias gore que lo convertían en algo más que simple marketing.
Algo distinto era Rampart, obra de Atari, que no siempre ha envejecido bien pero fue clave como antecedente de los tower defense. Cada turno obligaba a reconstruir las murallas de tu castillo con piezas estilo Tetris, colocar cañones y luego defenderte de barcos enemigos mientras apuntabas manualmente. Un híbrido entre acción y estrategia muy curioso para la época.
Squaresoft seguía puliendo su gran saga con Final Fantasy III, que destacó por la implementación de un sistema de trabajos que permitía cambiar la clase de los personajes según avanzaba la aventura. Ese planteamiento dio pie a multitud de combinaciones jugables, y años más tarde el título recibió un remake completo para Nintendo DS, acercando este clásico a una generación nueva de jugadores.
En el terreno del “disparo a todo lo que se mueve”, Capcom lanzó MERCS, secuela espiritual de Commando. El salto visual respecto a la entrega de 1985 fue brutal, con personajes más grandes en pantalla, escenarios más detallados y un modo multijugador para tres personas que lo convertía en uno de los referentes de la acción cooperativa en recreativas.
Muy ligado al concepto de mover al personaje con un joystick y disparar con otro, Smash TV recogía el testigo del mítico Robotron: 2084, ambos ideados por Eugene Jarvis. Aquí se proponía un programa de televisión sádico donde el jugador avanzaba habitación tras habitación enfrentándose a hordas de enemigos y jefes imposibles. La dificultad era demencial, pero la sensación de frenetismo estaba muy por encima de muchos títulos posteriores.
En el terreno de las plataformas competitivas, Snow Bros. de Toaplan se convirtió en el rival directo del Bubble Bobble de Taito. Dos muñecos de nieve se enfrentaban a enemigos a base de cubrirlos de nieve hasta convertirlos en bolas que luego podían lanzarse por la pantalla, derribando a rivales como si fueran bolos. Su fórmula fue tan efectiva que fue copiada hasta la saciedad en los primeros años 90.
Mega Twins (conocido en Japón como Chiki Chiki Boys) ofrecía un plataformas de acción con estética muy cercana al estilo de Akira Toriyama en Dragon Ball. Alternaba fases de scroll lateral con secciones de disparos tipo shoot ‘em up, combinando saltos, golpes y proyectiles. No llegó a tener una secuela, pero se sigue recordando como uno de los arcades más simpáticos de Capcom.
Para los usuarios de ordenadores de Commodore, Turrican fue una especie de equivalente a Metroid. Permitía transformarse en bola, explorar niveles relativamente abiertos y disparar en múltiples direcciones, aunque sin llegar al diseño completamente no lineal de la aventura de Samus Aran. Su segunda parte, lanzada poco después, supuso un salto técnico brutal y es uno de los juegos más míticos de la escena de 16 bits.
Nintendo también tuvo sus joyas tempranas en NES con Rare. Snake Rattle n Roll proponía llevar el clásico concepto de la serpiente a un entorno 3D isométrico, con plataformas, enemigos y físicas curiosas. Los jugadores manejaban serpientes que debían comer pequeñas criaturas para alargar su cuerpo y alcanzar la balanza de salida. Hoy se puede revivir dentro de recopilatorios como Rare Replay.
Hablando de sigilo y acción, Metal Gear 2: Solid Snake en MSX2 representó un salto importantísimo para la obra de Hideo Kojima. Refinó los sistemas de infiltración, amplió la importancia de la historia y demostró ese amor por el detalle cinematográfico que luego explotaría en Metal Gear Solid. Snake’s Revenge, también de 1990 para NES, siguió otra línea menos canónica, pensada sobre todo para el mercado occidental.
En el espacio, Origin Systems dio vida a Wing Commander, un simulador de combate espacial que hizo las delicias de los fans de Star Wars al ofrecer batallas 3D, narrativa militar y un universo propio con la Confederación humana enfrentada a los felinos Kilrathi. A lo largo de los años la saga se expandió con varias secuelas, novelas, una serie de televisión e incluso una película, aunque esta última fue bastante criticada.
Capcom seguía afinando a su robot azul con Mega Man 3 para NES, considerado uno de los mejores episodios de la serie clásica. Entre sus novedades estaban la posibilidad de deslizarnos agachados para esquivar peligros y la aparición de Rush, el perro robótico que añadía nuevas formas de movimiento y exploración. Su diseño de jefes y niveles sigue siendo modélico.
LucasArts firmó una de las mayores obras maestras del género aventura con The Secret of Monkey Island. Las desventuras de Guybrush Threepwood, su famoso “Quiero ser un pirata” y su humor absurdo marcaron a toda una generación. Décadas después, sus diálogos siguen funcionando a la perfección y su Special Edition de 2009 permitió redescubrirlo con gráficos y voces actualizadas.
En Mega Drive, antes de que Sonic se adueñase de la consola, uno de los títulos más queridos fue Castle of Illusion Starring Mickey Mouse. Era un plataformas muy pulido, con un apartado gráfico precioso y una jugabilidad amable pero desafiante. En 2013 recibió un remake moderno, aunque fue retirado de las tiendas digitales, lo que lo ha convertido en una pieza algo difícil de conseguir.
El estreno de Super Nintendo en Japón vino acompañado de dos pesos pesados. Por un lado, Super Mario World, una evolución gigantesca respecto a la trilogía de NES, con un mundo interconectado, niveles secretos y la llegada de Yoshi como montura y compañero. Por otro, F-Zero, un juego de carreras futuristas que aprovechaba el Modo 7 de la consola para simular velocidad de vértigo y circuitos tridimensionales con una fluidez nunca vista.
A finales de año, SNES recibió también ActRaiser, un experimento extraordinario de Quintet que mezclaba fases de acción y plataformas con secciones de gestión de ciudades. Alternabas combates directos contra demonios con la tarea de hacer crecer tus pueblos y proteger a los habitantes. Su secuela renunció a la parte estratégica, y años más tarde SolSeraph intentó recuperar la idea original, aunque sin el mismo impacto.
Y no se puede hablar de clásicos sin mencionar a Bomberman. Aunque la saga nació en 1983, el salto de calidad llegó con la versión para TurboGrafx-16 de 1990, que mejoró claramente el aspecto gráfico, el diseño de fases y sobre todo el multijugador. A partir de ahí, la franquicia no ha dejado de evolucionar, llegando incluso al terreno de los battle royale, algo que muchos veían como el paso lógico.
Grandes recopilatorios modernos de videojuegos de acción clásicos
En la actualidad, si quieres descubrir o rejugar clásicos de acción no estás obligado a coleccionar sistemas viejos gracias a la emulación. Muchas compañías han lanzado recopilatorios enormes con versiones pulidas, opciones modernas y extra de contenido histórico.
Uno de los proyectos más ambiciosos es UFO 50, desarrollado por Mossmouth para PC. Se trata de una recopilación de 50 juegos completamente nuevos, diseñados como si fueran títulos de la era de los 8 bits, pero con sensibilidades modernas. Dentro del lote hay de todo: plataformas, acción, disparos, puzles, juegos de coches y propuestas raras, la mayoría con opciones para uno o varios jugadores. La gracia es que cada juego se comporta como si perteneciera a un supuesto catálogo histórico, con su propia evolución interna.
Capcom, por su parte, ha apostado fuerte por la nostalgia. Marvel vs. Capcom Fighting Collection: Arcade Classics reúne siete juegos de lucha y acción míticos de los salones de los 90: X-Men Children of the Atom, Marvel Super Heroes, X-Men vs Street Fighter, Marvel Super Heroes vs Street Fighter, Marvel vs Capcom Clash of Super Heroes, Marvel vs Capcom 2 New Age of Heroes y el beat ‘em up The Punisher. Está disponible en PlayStation 4, Nintendo Switch y PC, e incluye funciones modernas como juego en línea y distintas opciones de configuración de pantalla.
La propia Capcom también lanzó Capcom Arcade 2nd Stadium, un segundo volumen de su colección de arcades para PS4, Xbox One, Switch y PC. Esta compilación permite rejugar una nueva selección de títulos de los 80 y 90, con interfaz moderna, filtros visuales y distintos modos para adaptar la experiencia a las preferencias actuales. Es ideal para descubrir o redescubrir shooters, beat ‘em up y juegos de acción que marcaron época.
Otra compañía que ha abrazado su legado es Atari con Atari 50: The Anniversary Celebration, un recopilatorio que funciona casi como museo interactivo. Incluye más de 100 juegos procedentes tanto de recreativas como de consolas clásicas como Atari 2600, 5200, 7800, Lynx y hasta la malograda Atari Jaguar. Además de los juegos, incorpora entrevistas, documentos históricos y presentaciones que ayudan a entender la evolución de la compañía.
Konami no se queda atrás. Gradius Origins, desarrollado por M2, celebra la saga de matamarcianos Gradius y su serie hermana Salamander, reuniendo siete títulos clásicos e incorporando un capítulo nuevo, Salamander III. Incluye multitud de opciones de configuración visual y jugable, como distintos filtros, ajustes de dificultad, posibilidad de rebobinar y modos de práctica, lo que facilita entrar en unos shooters que de por sí son bastante exigentes.
En el terreno de los puzles y la acción local, SUPER BOMBERMAN COLLECTION agrupa siete juegos clásicos de la saga Bomberman, con un total de 12 versiones regionales de Japón, Europa y Estados Unidos. Por primera vez se incluyen localizadas en Occidente las entregas SUPER BOMBERMAN 4 y 5. Estará disponible en formato digital para PS5, Xbox Series X|S, Nintendo Switch, Nintendo Switch 2 y PC, y contará con ediciones físicas, incluidas coleccionistas, en consolas.
Digital Eclipse se ha posicionado como especialista en antologías cuidando el contexto histórico. Llamasoft: The Jeff Minter Story mezcla documental interactivo y recopilación jugable con 42 títulos del excéntrico creador británico Jeff Minter, responsable de joyas psicodélicas como Attack of the Mutant Camels o Tempest 2000. El pack combina entrevistas, material extra y versiones jugables en sistemas modernos.
Otra curiosidad es Visco Collection, que rescata siete juegos arcade de la japonesa Visco Corporation, originalmente lanzados en recreativas y Neo Geo en los 90. La selección incluye desde matamarcianos hasta juegos de lucha, fútbol y rallies, ofreciendo una panorámica bastante variada del catálogo de un estudio menos conocido, pero con títulos curiosos para amantes del retro.
Si te gusta el “yo contra el barrio” en 3D, Fighting Force Collection recupera los dos Fighting Force originales de 1997 y 1999. Llegan a PlayStation 4, PlayStation 5, Nintendo Switch y PC con mejoras como filtros visuales CRT y opciones de rebobinado, lo que permite corregir errores en tiempo real y hacer más llevaderas algunas secciones durillas de la época.
En cuanto a licencias cinematográficas, Jurassic Park Classic Games Collection recoge los juegos de acción y plataformas basados en Parque Jurásico que aparecieron en los 90 para consolas de 8 y 16 bits. Esta colección permite revisitar aquellas adaptaciones que combinaban exploración, disparos, plataformas y conducción con dinosaurios como protagonistas, ahora adaptadas a sistemas modernos.
Colecciones de acción con toques de plataformas y aventura
Más allá de la acción pura, muchas recopilaciones actuales apuestan por títulos que mezclan plataformas, combate y exploración. Este tipo de packs son ideales para quienes quieren algo de ritmo pero también valoran la aventura y el progreso.
Un buen ejemplo es Sonic Origins Plus, que amplía el primer Sonic Origins. Reúne los juegos de 16 bits protagonizados por Sonic el erizo, a los que se suman nuevos títulos, mejoras jugables, más personajes y extras. Funciona como compendio del periodo clásico de la mascota de SEGA, con niveles rápidos, fases especiales y esa mezcla de velocidad y precisión que definió a la Mega Drive.
Nintendo World Championships: NES Edition es otra propuesta interesante. Se trata de un juego de acción y plataformas para Nintendo Switch que ofrece más de 150 desafíos basados en trece juegos distintos de NES. Entre ellos hay clásicos como Donkey Kong, Metroid, Super Mario Bros. o The Legend of Zelda. La gracia está en competir por el mejor tiempo o puntuación, tanto en local como online, exprimiendo secciones concretas de cada juego.
Konami también ha apostado por recuperar una de sus sagas de plataformas y acción más queridas con Wonder Boy Collection. Esta compilación para PS4 y Switch incluye varios títulos clave de la serie, como Wonder Boy, Wonder Boy in Monster Land, Wonder Boy in Monster World y Monster World IV. Cada juego combina saltos, combate y elementos de rol en mayor o menor medida, con gráficos 2D de pixel art muy coloridos y animaciones que destilan encanto retro.
En estos títulos se mantiene la jugabilidad clásica centrada en saltar, atacar, recoger power-ups y mejorar el equipo del personaje. La emulación busca ser fiel a la experiencia original, preservando las mecánicas, la música y los efectos de sonido de la época, algo que los fans suelen valorar mucho. La principal crítica que se les suele hacer a estos packs es la escasez de extras modernos, pero su valor como recopilación auténtica es indiscutible.
Acción, lucha y hack and slash para los más intensos
Dentro del amplio abanico de videojuegos clásicos de acción, las sagas de lucha, hack and slash y disparos en primera persona tienen un peso especial. Muchas de ellas han regresado en formato remasterizado o recopilatorio para adaptarse a las plataformas actuales.
Uno de los nombres propios en la acción extrema es Ninja Gaiden: Master Collection, disponible para PlayStation 4, Xbox One, Nintendo Switch y PC. Este pack incluye Ninja Gaiden Sigma, Ninja Gaiden Sigma 2 y Ninja Gaiden 3: Razor’s Edge. Se trata de una trilogía de hack and slash muy apreciada por su dificultad, ritmo frenético y violencia explícita. Las versiones incluidas cuentan con gráficos mejorados, alcanzando hasta 4K de resolución en sistemas compatibles, lo que permite disfrutar de sus combates rápidos y precisos con una nitidez muy superior a la original.
Si te van más los disparos con ambientación casi militar de ciencia ficción, Crysis Remastered Trilogy reúne las versiones remasterizadas de Crysis, Crysis 2 y Crysis 3 para PS4, Xbox One, Switch y PC. Estas aventuras en primera persona se caracterizan por escenarios relativamente abiertos, el uso del nanotraje con habilidades especiales y un apartado técnico que en su momento puso a prueba cualquier PC. Las remasterizaciones mejoran resolución, texturas, iluminación, modelados y otros aspectos gráficos; si te interesa cómo se puede remasterizar juegos clásicos, aquí tienes un buen ejemplo.
En el terreno de la lucha 2D con sabor arcade, además de la colección de Marvel vs. Capcom ya mencionada, también podemos recordar Marvel vs. Capcom 2 en su versión para la primera Xbox, donde Marvel y Capcom enfrentaban a sus héroes y villanos en combates clásicos. El plantel llegaba a más de 50 personajes, incluyendo nombres tan reconocibles como Ryu, Ken, Chun-Li, Mega Man, Lobezno, Cíclope, Magneto, Zangief, Guile, Capitán América o Hulk, todos enfrentándose en combates frenéticos y coloridos.
Rol, cartas y simulación con mucho sabor clásico
Los videojuegos de acción clásicos no viven solo de golpes y disparos. También hay espacio para colecciones que rescatan RPG tácticos, juegos de cartas y simuladores de vida, muchos de ellos con mecánicas pausadas, pero cargados de momentos intensos.
Capcom reeditó la vertiente más rolera de Mega Man con Mega Man Battle Network Legacy Collection Vol. 1. Este recopilatorio, disponible en PS4, Switch y PC, reúne los tres primeros títulos de la saga Battle Network de Game Boy Advance. Estos juegos mezclan RPG táctico, exploración y combates en tiempo casi real sobre una cuadrícula, con un sistema de chips que hace las veces de cartas de habilidades.
En el ámbito del rol táctico japonés, Prinny Presents NIS Classics Volume 2 recupera dos joyas de Nippon Ichi: Makaisenki Disgaea 2 y Zettai Hero Project: Unlosing Ranger VS Darkdeath Evilman. Lanzado en 2022 para Nintendo Switch y PC, este paquete rescata el sabor de los JRPG tácticos clásicos, añadiendo pequeñas mejoras de calidad de vida para adaptarlos a los estándares actuales sin perder su identidad.
Konami se ha acordado de los fans del anime y los juegos de cartas con Yu-Gi-Oh! Early Days Collection, una colección para Nintendo Switch y PC que reúne 14 de las primeras entregas de Yu-Gi-Oh! lanzadas en consolas Game Boy, muchas de ellas inéditas fuera de Japón. Incluye funciones extra como juego online y la posibilidad de rebobinar las partidas, algo muy útil en títulos donde un error puede costarte el duelo.
En el terreno de la simulación de vida, Electronic Arts celebrará el 25.º aniversario de su franquicia estrella con Los Sims Colección Legado y Los Sims 2 Colección Legado para PC. Ambas reediciones incluyen el juego base original con todas sus expansiones y paquetes de accesorios, adaptados a Windows 10 y 11 sin cambios gráficos. La idea es preservar la jugabilidad y el aspecto visual de entonces, pero asegurando plena compatibilidad con hardware moderno.
Fiesta, minijuegos y experiencias singulares
Los juegos clásicos también tienen una cara más desenfadada, centrada en el multijugador local, los minijuegos y la diversión rápida. Aquí encontramos sagas como Jackbox o experiencias que funcionan casi como tutoriales jugables para nuevas consolas.
The Jackbox Party Pack 10 y The Jackbox Party Pack 11 continúan la tradición de este estudio de ofrecer recopilaciones de cinco juegos de fiesta completamente nuevos. Están pensados para jugar localmente o por streaming, usando el móvil, la tablet o el ordenador como mando. Cuentan con modos de audiencia para hasta 10 000 espectadores y opciones de moderación y modo familiar, lo que los hace muy flexibles para todo tipo de grupos.
Nintendo, por su parte, presentará en Switch 2 Nintendo Switch 2 Welcome Tour, una experiencia interactiva a medio camino entre software educativo y colección de minijuegos. Sirve para mostrar todas las funciones de la nueva consola con explicaciones, demostraciones técnicas y pruebas jugables que enseñan al usuario “de qué es capaz” el hardware.
Por último, hay propuestas que fusionan documento histórico y jugabilidad, como la mencionada historia interactiva de Jeff Minter, o proyectos menores pero muy curiosos que ayudan a preservar la memoria de sagas, estudios y formas de jugar que, de otro modo, serían más difíciles de experimentar hoy día.
Con todo este recorrido, se entiende por qué los videojuegos de acción clásicos siguen teniendo tanta tirada: no son solo reliquias para nostálgicos, sino obras que definieron reglas, crearon géneros y sentaron las bases de lo que hoy damos por hecho. Ya sea disparando en Smash TV, saltando en Super Mario World, pilotando en F-Zero, machacando botones en Marvel vs. Capcom o gestionando la vida de tus sims en sus colecciones legado, hay un hilo común de creatividad y riesgo que explica por qué, décadas después, seguimos hablando de ellos y buscando nuevas formas de jugarlos en consolas, PC o recopilatorios modernos.