- Apertura de Gamescom con el Opening Night Live, centrado en tráilers y fechas clave
- Gran presencia de remasterizaciones, secuelas y grandes sagas en Colonia
- Contexto económico complicado por el coste del hardware y la lucha por la IA
- Gamescom se consolida como la cita más importante del sector tras la caída del E3
La ciudad alemana de Colonia vuelve a ser estos días el epicentro de los videojuegos a nivel mundial, con la celebración de una nueva edición de la Gamescom. La feria, que se prolonga hasta el domingo, se ha convertido en la cita imprescindible para estudios, editoras, fabricantes de hardware y jugadores que quieren tomar el pulso a lo que viene en los próximos meses.
El arranque oficial volvió a correr a cargo del Opening Night Live, la gala presentada por Geoff Keighley que se ha asentado como pistoletazo de salida del evento. Entre la emisión previa y el show principal, se encadenaron tráilers, fechas de lanzamiento y anuncios de peso, en un contexto marcado por la subida de precios del hardware, las dudas sobre el futuro del formato físico y el retraso en la llegada de la próxima generación de consolas.
Una feria que arranca en clave profesional y con récord de expositores
La Gamescom abrió sus puertas primero al público profesional, con acceso reservado para medios, distribuidores e industria, antes de recibir al gran público a partir del jueves. Según los organizadores, este año se han dado cita más de 1.600 empresas, una cifra que supone el mayor número de expositores en la historia del evento y que confirma el peso creciente de la feria frente a otras citas desaparecidas como el E3.
Hasta el domingo, los asistentes pueden probar nuevos lanzamientos y hardware, además de participar en actividades con la comunidad internacional de jugadores. El impacto económico del sector es especialmente visible en Alemania: la patronal Game cifra en alrededor de 4.200 millones de euros el volumen de negocio del mercado germano de videojuegos, hardware y servicios asociados solo en el primer semestre del año.
El Gobierno federal ha aprovechado la feria para reafirmar su apuesta por la industria. El ministro de Finanzas, Lars Klingbeil, ha garantizado que se mantendrán las ayudas públicas al videojuego y a la economía digital, con una dotación de 120 millones de euros para este año y el próximo con el objetivo de reforzar el atractivo de Alemania como polo tecnológico.
En paralelo, la conversación entre profesionales gira también en torno a asuntos menos festivos: el encarecimiento de los componentes por la carrera global en torno a la inteligencia artificial, la presión sobre los márgenes de las editoras y el temor a una desaceleración en las ventas de hardware en el último tramo del año y en 2027 están muy presentes en los pasillos del recinto ferial de Colonia.
Opening Night Live: el gran escaparate de la Gamescom

La velada inaugural volvió a demostrar por qué el Opening Night Live se ha convertido en el gran show de anuncios vinculado a la Gamescom. La gala arrancó para el público español a las 20:00, con una duración cercana a las dos horas, precedida por un pre-show de media hora en el que ya se adelantaron varios proyectos. En un año marcado por retrasos y ajustes en los calendarios de lanzamiento, el formato de Keighley sirve tanto para presentar novedades como para actualizar el estado de títulos ya conocidos.
Varios de los juegos mostrados durante la previa y el evento principal compartieron protagonismo en distintas coberturas, lo que permite dibujar un cuadro bastante claro de los pesos pesados. Desde el escenario se vieron nuevas secuencias jugables, confirmaciones de fechas y anuncios de expansiones, con especial atención a las grandes sagas que siguen tirando del carro en consolas y PC.
Junto a esa lluvia de tráilers, el tono de la gala dejó entrever preocupaciones de fondo: se habló abiertamente del impacto del encarecimiento de dispositivos electrónicos en el lanzamiento de la nueva generación de consolas, del debate sobre la propiedad de los juegos digitales frente al formato físico y de cómo todo ello puede condicionar las decisiones de compra del público europeo y español de cara a los próximos años.
Otro elemento que planeó sobre la noche, aunque no apareciera directamente en escena, fue el peso de los grandes lanzamientos que llegan en solitario a través de sus propios eventos. En particular, el próximo capítulo de la saga de mundo abierto más mediática del mercado concentra tal nivel de atención que numerosos estudios han preferido mover sus estrenos para no coincidir en fechas, algo que también se nota en la parrilla de la feria.
Grandes sagas, remasterizaciones y secuelas muy esperadas
Buena parte del Opening Night Live se apoyó en franquicias de largo recorrido que regresan con nuevas entregas o puestas al día. Una de las más destacadas fue The Witcher 3: Wild Hunt, cuyo remaster fue presentado como una actualización gratuita para quienes ya tienen el juego en las plataformas compatibles. Esta versión mejorada, prevista para finales de septiembre, promete mejoras gráficas, retoques en el combate, cambios en la interfaz y un sistema de habilidades revisado, consolidando la tendencia de revitalizar grandes éxitos con un lavado de cara técnico.
La noche también reservó espacio para la próxima expansión del mismo título, bajo el nombre de Songs of the Past, que llevará de nuevo a Geralt a una región inédita con nuevas criaturas, escenarios y mecánicas de combate basadas en cadenas que permiten atraer y golpear enemigos. Aunque la fecha concreta se mantiene en el aire, la ventana de lanzamiento para 2027 refuerza la idea de que la saga seguirá muy presente en los próximos años.
Otro de los nombres propios fue Final Fantasy VII Revelation, tercera y última entrega del proyecto de remake asociado al clásico JRPG. Durante la gala se mostraron nuevas imágenes de las Armas Rubí, Esmeralda y Ultima, además de secuencias a bordo de la Highwind con Cloud, Tifa, Barret, Cid y Vincent. El lanzamiento sigue fijado para la primavera de 2027 en PS5, Nintendo Switch 2, Xbox Series y PC, confirmando una vez más la apuesta por una llegada simultánea a las principales plataformas en Europa.
También se dejaron ver sagas veteranas como Gears of War, con un nuevo avance de E-Day centrado en la irrupción de los Locust y en su tono más oscuro y bélico, o Metro 2039, que enseñó fragmentos de su campaña en solitario y fechó su estreno para febrero de 2027 en PlayStation 5, Xbox Series X|S y PC. Ambos títulos apuntan a convertirse en referentes dentro del catálogo de acción para la recta final de la generación actual.
El catálogo de remasterizaciones y relecturas de clásicos se completó con propuestas como Heroes of Might and Magic III Remake, que recupera el mítico juego de estrategia por turnos con gráficos actuales, cámara 3D y cambios jugables, y con la actualización gratuita de Crimson Desert, que incorpora más escenas, diálogos, doblaje en nuevos idiomas —incluyendo voces en varios idiomas europeos— y contenidos adicionales para ampliar la historia original.
Estrategia, acción y terror: variedad de géneros para los próximos años
Más allá de los nombres consagrados, la Gamescom ha servido, una vez más, para comprobar la variedad de géneros que llegarán en los próximos meses a las tiendas físicas y digitales de España y el resto de Europa. En el terreno de la estrategia, se vieron propuestas como Afterworld, ambientada en una Norteamérica postapocalíptica, que sigue en desarrollo para PC, o el ya mencionado Heroes of Might and Magic III Remake, que apuesta por modernizar una fórmula muy querida manteniendo su esencia.
Dentro de la acción, uno de los focos se puso en Warlock: Dungeons & Dragons, un juego inspirado en las reglas del popular juego de mesa pero orientado a una experiencia más centrada en la jugabilidad directa, con combate en tercera persona y un enfoque más similar a otros títulos de acción narrativa. La previsión de lanzamiento para 2027 lo sitúa en plena ventana de transición hacia la próxima hornada de hardware.
El terror tuvo un peso notable en varios momentos de la gala. Silent Hill: Townfall reforzó su presencia con nuevos tráilers y mantuvo su fecha de salida para finales de septiembre, mientras ONTOS, lo nuevo de Frictional Games, se mostraba como una aventura de ciencia ficción con una atmósfera inquietante que recuerda al tono de Soma. Las fechas más lejanas y el carácter todavía en desarrollo de muchos de estos proyectos apuntan a que el género seguirá muy vivo en el catálogo europeo.
En el terreno del rol y la acción cooperativa, Path of Exile II se anotó otro titular al concretar la llegada de su versión 1.0, momento en el que el juego pasará a ser totalmente free-to-play. Su presencia en el Opening Night Live recalcó que el título ya había arrancado su acceso anticipado con muy buena acogida, y que el modelo de juego como servicio seguirá siendo una de las piezas clave para muchas compañías con aspiraciones globales.
La gala también dejó hueco para proyectos más peculiares y experimentales, desde mezclas de géneros con fuerte componente narrativo hasta juegos de corte independiente que apuestan por universos de estética muy marcada. Aunque muchos de ellos todavía no tienen fecha cerrada, el escaparate de Colonia ayuda a que comiencen a sonar y a que el público europeo pueda seguirles la pista de cara a próximos eventos.
Hardware, economía y futuro del formato físico
El fuerte protagonismo del software en el Opening Night Live no eclipsó la otra gran pata de la feria: el hardware para jugadores. Los pasillos de la Gamescom acogen este año un despliegue especialmente amplio de dispositivos y accesorios, desde bases de volante Direct Drive hasta nuevos periféricos para simulación y realidad virtual, lo que refuerza la idea de que la feria es tanto un escaparate de juegos como un laboratorio de soluciones técnicas.
En el plano económico, la conversación entre compañías y profesionales se tiñe de cierta cautela. La escalada de costes derivada de la competencia global por la IA está encareciendo componentes clave, lo que se traduce en precios de lanzamiento más elevados para casi cualquier producto electrónico, consolas y tarjetas gráficas incluidas. Esta presión puede frenar las decisiones de compra de muchos consumidores europeos, especialmente de cara a un último trimestre del año y un 2027 que se anticipan complejos.
Vinculado a esas tensiones aparece también un debate que lleva tiempo sobre la mesa: la probable reducción del peso del formato físico y la consolidación de los ecosistemas digitales, con catálogos que dependen de servicios y licencias sujetas a cambios. Cada vez más usuarios europeos se preguntan qué control real tienen sobre sus juegos comprados en plataformas digitales, una cuestión que afecta tanto a la preservación del medio como a la forma en la que se consume contenido.
Mientras tanto, los gobiernos intentan adaptarse a este panorama. La decisión de Alemania de mantener e incluso aumentar las ayudas públicas al videojuego busca asegurar que el país no pierda competitividad frente a otros polos europeos, algo que repercute directamente en la capacidad para atraer estudios, abrir sedes y generar empleo cualificado en torno a la creación de videojuegos y tecnologías asociadas.
Con todo este contexto, la Gamescom se consolida como un termómetro de la industria en el continente: lo que se anuncia en sus escenarios, lo que enseñan los grandes stands y lo que se negocia a puerta cerrada marca la agenda europea del videojuego durante buena parte del año, tanto en términos creativos como económicos y regulatorios.
Tras varios días de anuncios, demostraciones jugables y debates, la sensación que deja esta nueva edición de la Gamescom es la de una industria en plena efervescencia creativa pero obligada a maniobrar en un entorno económico complicado. Entre remasterizaciones de clásicos, secuelas muy esperadas, nuevas propiedades intelectuales y un hardware cada vez más sofisticado, el sector del videojuego en Europa afronta los próximos años con una combinación de ambición, incertidumbre y ganas de seguir creciendo que se ha podido palpar en cada rincón de la feria de Colonia.