- El CEO de Sony, Hiroki Totoki, confirma que la compañía no ha fijado fecha de lanzamiento para PS6.
- La escasez de componentes y el alto precio de la memoria RAM complican la planificación.
- Los rumores apuntaban a 2027, pero un retraso a 2028 o más parece cada vez más probable.
- Sony planea dejar de fabricar discos físicos en 2028, lo que apunta a una PS6 totalmente digital.
La esperada sucesora de la PlayStation 5 sigue envuelta en incertidumbre. Hiroki Totoki, director ejecutivo de Sony, ha reconocido en una entrevista con The Wall Street Journal que la compañía todavía no ha decidido cuándo lanzará la PlayStation 6. Esta declaración llega en un momento en el que la industria de los videojuegos sufre una crisis de suministro de componentes que afecta a todos los fabricantes.
El directivo japonés ya había mostrado cautela en mayo, cuando afirmó que no había una fecha ni un precio definidos para su próxima generación de consolas. Ahora, la situación del mercado de hardware, con precios disparados de la memoria RAM y otros componentes, ha llevado a Sony a replantearse sus planes. Mientras tanto, los analistas barajan ventanas de lanzamiento que van desde finales de 2027 hasta 2028 o incluso más tarde.
Sony no ha fijado fecha para PS6
En la entrevista, Totoki explicó que la escasez de componentes y los conflictos comerciales entre países son desafíos difíciles de superar. «Considerando esa importancia, debemos tomar medidas. De otra manera, no podremos sobrevivir en este panorama», señaló. El artículo de WSJ recuerda que varios analistas preveían que PS6 llegara en Navidades de 2027, pero la inestabilidad en la industria ha hecho que Sony no se comprometa con una fecha concreta.
Esta no es la primera vez que el máximo responsable de Sony habla del tema. En mayo ya había declarado que «todavía no hemos decidido cuándo lanzaremos la nueva consola ni a qué precio», y ahora repite el mismo mensaje. La compañía nipona está evaluando cambios en su modelo de negocio para hacer frente a la subida de costes, y no descarta ajustar su estrategia según evolucione el mercado.
La crisis de componentes retrasa los planes

El problema no es exclusivo de Sony. La demanda de inteligencia artificial ha disparado el precio de las memorias RAM y otros semiconductores, lo que encarece la fabricación de cualquier dispositivo electrónico. Las consolas actuales, como PS5, Xbox Series X/S y Nintendo Switch 2, ya han sufrido subidas de precio en PS5 y otros dispositivos, y se espera que la próxima generación sea considerablemente más cara.
Totoki advirtió de que el precio de la memoria podría seguir siendo muy alto durante el año fiscal 2027, lo que obliga a Sony a analizar detenidamente sus próximos pasos. Algunos informes, como el de Lenovo, incluso apuntan a que la crisis podría extenderse hasta 2030. Ante este panorama, no sería extraño que PS6 se retrasara más allá de 2027, a pesar de que algunos insiders como Moore’s Law is Dead afirmaran en junio que la compañía no cambiaría sus planes.
El futuro digital de PlayStation

Otro factor que influye en la decisión es el fin del formato físico. Sony ha anunciado que dejará de producir discos para juegos de PlayStation a partir de enero de 2028, lo que sugiere que PS6 podría ser una consola totalmente digital. Esta medida, relacionada con el adiós definitivo a los discos físicos, ha generado controversia entre los jugadores, pero la compañía parece decidida a seguir adelante.
Por ahora, no hay información oficial sobre las especificaciones técnicas de PS6 ni sobre su precio. Totoki solo ha dejado claro que la empresa está observando la evolución del mercado y que tomará una decisión cuando las condiciones sean favorables. Mientras tanto, los fans tendrán que esperar, aunque todo apunta a que la espera podría ser más larga de lo inicialmente previsto.
En definitiva, la crisis de componentes y la incertidumbre económica han llevado a Sony a no comprometerse con una fecha de lanzamiento para PlayStation 6. La compañía prefiere esperar a que la situación se estabilice antes de anunciar nada, y los jugadores deberán armarse de paciencia. Lo que está claro es que la próxima generación de consolas no llegará tan pronto como muchos esperaban, y que el precio podría ser un obstáculo importante para su adopción masiva.


