- Irene Márquez gana el Premio Nacional del Cómic 2026 por su obra 'La muerte de Irene Márquez'.
- El jurado destaca la audacia, el humor y la originalidad estética de la obra.
- La autora, colaboradora de El Jueves, suma este galardón al Premio El Ojo Crítico 2025.
- El premio, otorgado por el Ministerio de Cultura, está dotado con 30.000 euros.
La creadora manchega Irene Márquez ha conseguido el Premio Nacional del Cómic en su edición de 2026, un galardón que concede el Ministerio de Cultura y que reconoce la mejor obra publicada el año anterior. La autora, nacida en Valdepeñas en 1990, se ha impuesto con su trabajo titulado La muerte de Irene Márquez, editado por Autsaider Cómics, una propuesta que ha sorprendido al jurado por su planteamiento rompedor y su particular visión del humor.
Este reconocimiento, que llega acompañado de una dotación económica de 30.000 euros, sitúa a Márquez en el centro de la escena del cómic nacional. La obra, publicada en 2025, es un cómic alternativo que aborda temas como el duelo, los accidentes o la propia muerte desde una perspectiva que mezcla lo grotesco con la ternura. El jurado, reunido este lunes, ha querido destacar la valentía de una autora que camina sobre la fina línea entre lo incorrecto y la carcajada con un resultado sorprendente.
Una mirada audaz al humor negro

El jurado ha querido justificar su decisión señalando la audacia y originalidad estética de la obra, así como la maestría en el uso del humor. En el acta se resalta que Márquez posee una voz singular e iconoclasta que, con una jocosidad sorprendente, enfrenta al lector con una realidad amarga que a todos nos iguala. La obra logra un equilibrio casi imposible: inquietar, helar la sonrisa y, a la vez, subvertir los límites del humor contemporáneo.
La autora, que comenzó su andadura haciendo humor gráfico en redes sociales en 2016, ha sabido trasladar a sus viñetas una visión personal y comprometida. En La muerte de Irene Márquez no hay tema tabú: desde condenados a muerte hasta suicidas, pasando por viudas y huérfanos, todo cabe en un universo donde la crueldad se mezcla con la compasión. Cada historieta tiene un tono y un enfoque distinto, lo que demuestra una versatilidad narrativa poco común.
El premio, que se ha convertido en uno de los más prestigiosos del sector, reconoce no solo la calidad de la obra sino también la trayectoria de una autora que ha sabido labrarse un hueco propio en el panorama español. La mezcla de angustia, sensibilidad e ingenio que destila su trabajo ha sido clave para convencer a un jurado que ha valorado su fuerte personalidad autoral, arriesgada en lo formal y potente en lo expresivo.
Trayectoria de una creadora singular

Nacida en Valdepeñas (Ciudad Real) en 1990, Irene Márquez estudió Bellas Artes en Cuenca y se especializó en dibujo en Granada, ciudad donde reside actualmente. Su salto a la fama llegó con sus colaboraciones en la revista El Jueves, donde desde 2018 tiene su propia sección semanal de humor negro titulada Te has pasado. Antes de eso, en 2017, comenzó a colaborar habitualmente con la publicación, y desde entonces no ha dejado de cosechar éxitos.
Márquez ya había sido reconocida en 2025 con el Premio El Ojo Crítico de RNE por la misma obra, un anticipo de lo que ha terminado confirmándose con el Nacional. Con dos cómics publicados, Esto no está bien (2020) y La muerte de Irene Márquez, ambos con Autsaider Cómics, la autora demuestra que su propuesta arriesgada tiene un público fiel y que el cómic español tiene en ella a una de sus voces más prometedoras.
La noticia ha generado una gran expectación en el sector, y no es para menos. La autora ha sabido conectar con un público que busca algo más que la simple risa, alguien capaz de provocar escalofríos y reflexión a partes iguales. Sus tiras, a medio camino entre lo absurdo y lo profundo, han encontrado un hueco importante en un mercado cada vez más competitivo.
Un reconocimiento a la vanguardia del cómic español

Con este premio, Irene Márquez se une a una lista de galardonados de primer nivel. La pasada edición fue para Candela Sierra, y a lo largo de los años han recibido este reconocimiento nombres como Paco Sordo, Ana Penyas, Cristina Durán, Borja González, Rayco Pulido, Miguelanxo Prado o Bea Lema. Todos ellos han dejado una huella imborrable en el cómic nacional, y la presencia de Márquez en esta nómina confirma su estatus como una de las dibujantes más interesantes del momento.
El jurado ha subrayado que la obra premiada posee una mirada tan íntima como incómoda, capaz de abordar temas complejos con una mezcla de angustia y sensibilidad que desarma al lector. No es fácil lograr que alguien se ría y a la vez se sienta interpelado, pero Márquez lo consigue con una naturalidad pasmosa. Su estilo, directo y sin concesiones, recuerda a la mejor tradición del humor gráfico español, pero con un sello contemporáneo que la distingue.
Desde el anuncio, las reacciones no se han hecho esperar. Compañeros de profesión y lectores han querido felicitar a la autora, que ya se ha convertido en un referente para las nuevas generaciones. La relevancia de este premio va más allá del aspecto económico; supone un espaldarazo definitivo para una carrera que apenas acaba de empezar a dar sus frutos. Con la obra premiada, Irene Márquez ha demostrado que el cómic puede ser un vehículo perfecto para hablar de lo que nos incomoda, y hacerlo con una sonrisa en la boca.
Así pues, el mundo del cómic español celebra un galardón que reconoce lo mejor de cada año. La muerte de Irene Márquez no dejará indiferente a nadie, y desde ya se puede considerar una obra imprescindible para entender hacia dónde camina el humor gráfico en nuestro país. La autora ha sabido tocar la fibra sensible de un jurado exigente, y el resultado es un premio que se ha ganado a pulso.
Con este reconocimiento, Irene Márquez se convierte en una de las figuras más destacadas del género, y su obra seguirá dando que hablar durante mucho tiempo. Su capacidad para mezclar lo grotesco con lo poético, lo brutal con la carcajada, la convierte en una voz imprescindible del cómic europeo. Un galardón que llega en un momento dulce para una autora que, sin duda, tiene mucho camino por recorrer.