- El juego permite la conexión total entre PC, Mac, PS5 y Nintendo Switch 2 mediante códigos de unión.
- La partida y el progreso dependen exclusivamente del anfitrión, quien actúa como guardián del archivo de guardado.
- La experiencia está diseñada para grupos de entre 2 y 12 personas, adaptando los puzzles según el número de jugadores.
Si te has lanzado a explorar el peculiar universo de Big Walk, ya te habrás dado cuenta de que intentar avanzar en solitario es, sencillamente, misión imposible. Este título de House House, los genios detrás de Untitled Goose Game, apuesta todo a la cooperación absoluta, planteando acertijos que obligan a los jugadores a coordinarse sí o sí para poder seguir el camino.
Para que nadie se quede fuera de la fiesta, los desarrolladores han implementado un sistema de conectividad muy flexible. Olvídate de pelearte con los menús o de que alguien no pueda entrar por tener una consola distinta; el objetivo es que el grupo se mantenga unido sin importar el hardware que utilicen, fomentando que sea la misma panda la que recorra el sendero sesión tras sesión.
¿Cómo funciona el juego cruzado en Big Walk?

La respuesta corta es que sí, el crossplay es total y viene activado por defecto. No tienes que volverte loco buscando interruptores en los ajustes ni vinculando cuentas externas. Puedes jugar sin problemas si repartísos entre PC (Steam y Mac App Store), PlayStation 5 y Nintendo Switch 2. Eso sí, ten en cuenta que los usuarios de consolas seguirán necesitando sus suscripciones habituales como PS Plus o Nintendo Switch Online para acceder al modo online.
Para conectar con tu grupo, existen dos vías principales. Si compartes la misma plataforma que tu colega y ya lo tienes en tu lista de amigos, aparecerá automáticamente en el menú. En cambio, si vuestras plataformas son distintas, el anfitrión generará un código de unión único (que aparece en la esquina inferior izquierda de la pantalla de crear partida) que deberá pasar al resto para que puedan introducirlo en el menú de «Unirse a partida».
Dinámicas de grupo y número de jugadores

Big Walk es un caos organizado que admite desde un mínimo de 2 personas hasta un máximo de 12 caminantes. Lo más curioso es que el juego no es estático; el anfitrión debe elegir al principio de la sesión si la partida está pensada para 2, 3 o más de 4 jugadores. Esto es fundamental porque los puzzles se adaptan dinámicamente. Por ejemplo, algunos retos basados en el «teléfono escacharrado» serán mucho más complejos y tendrán más capas de comunicación si el grupo es numeroso.
Un detalle importante es que no existe el modo solo, ya que la mayoría de los desafíos requieren obligatoriamente de otra persona. Además, House House ha decidido dejar fuera el cooperativo de sofá. No es un descuido, sino una decisión deliberada: el juego depende totalmente del chat de proximidad, y si estuvieras sentado junto a tu amigo en el mismo salón, esa mecánica perdería todo el sentido y la gracia.
Gestión de las partidas y el progreso

Aquí es donde hay que tener cuidado y elegir bien quién manda. En Big Walk, el anfitrión es el dueño del archivo de guardado. Todo el progreso del grupo se almacena en su sistema; por lo tanto, si el host no está disponible, el resto no podrá acceder a la partida y tendrían que empezar de cero. Es vital escoger al amigo más fiable y responsable para que gestione la sesión.
Aunque el juego se guarda automáticamente durante la partida, no existe una progresión cruzada entre tiendas. Esto significa que las compras son independientes según la plataforma donde hayas adquirido el juego. La única excepción en cuanto a sincronización es Steam, que permite mover los guardados del host entre Windows y Mac mediante la nube de Steam, pero esto no se extiende a las consolas ni a la Mac App Store.
Consideraciones finales sobre plataformas
A día de hoy, es importante mencionar que no existe versión para Xbox ni para PS4, por lo que esos usuarios no pueden sumarse a las caminatas. En cuanto a la seguridad, el anfitrión tiene la posibilidad de añadir una contraseña opcional al crear la sesión para evitar que intrusos se cuelen en el grupo, una función muy útil que llegó en la actualización 1.4.9.
Para que todo fluya, solo hace falta que los jugadores tengan una versión compatible del juego (bastan los dos primeros números de versión coincidentes). Una vez que el host crea el mundo, comparte el código y todos se unen, el grupo puede empezar a avanzar coordinadamente, gestionando la comunicación a través del juego y asegurándose de que el guardado quede a buen recaudo en el dispositivo del anfitrión.
En definitiva, Big Walk es una experiencia puramente social donde la clave reside en la coordinación y la elección de un buen anfitrión para no perder el progreso. Gracias al crossplay total entre PC, PS5 y Switch 2, y al sistema de códigos de unión, cualquier grupo puede disfrutar de este viaje cooperativo adaptando los retos al tamaño de su equipo, siempre y cuando se olviden del sofá y aprovechen el chat de proximidad para resolver los enigmas.