- Kane Parsons, creador de los cortos originales, dirige la película manteniendo la estética analógica y el uso de Blender.
- La trama se aleja del terror convencional para explorar el existencialismo, la soledad y la distorsión de la realidad.
- El proyecto busca equilibrar la fidelidad hacia los fans de Reddit con una narrativa accesible para el público general.
Hoy en día es habitual que veamos cómo Hollywood se lanza de cabeza a adaptar éxitos de los videojuegos o tendencias virales. Hemos visto ejemplos muy potentes como The Last of Us o Fallout, que han logrado que historias nacidas en consolas lleguen a millones de personas. Sin embargo, había un concepto que daba bastante miedo tocar por lo abstracto que es: los Backrooms, ese laberinto digital que nos ha tenido a todos obsesionados con los espacios liminales.
Llevar este fenómeno al cine no es moco de pavo, ya que la gracia de los Backrooms reside más en la atmósfera que en una trama lineal. Se trata de esa sensación inquietante de estar en un sitio que te resulta familiar pero que, a la vez, es completamente hostil y vacío. Ahora, este reto cae en manos de quien mejor conoce el terreno, prometiendo una experiencia que va más allá del simple susto para entrar en terrenos mucho más psicológicos.
La visión de Kane Parsons y el peso de la dirección
El director de este ambicioso proyecto no es otro que Kane Parsons, el mismo joven que puso a temblar a medio YouTube con sus cortometrajes de horror analógico. Asumir el mando de una producción de este calibre a una edad tan temprana conlleva una presión tremenda, pero el cineasta afirma que ha sido una experiencia enriquecedora que le ha permitido pulir su capacidad de comunicación y gestión de equipos. Pasar de trabajar solo en su casa a manejar los recursos de una gran productora ha sido un salto profesional abismal.
Parsons no ha querido dejar la dirección en manos de alguien ajeno al universo. Su objetivo es lograr un equilibrio delicado: que los fans más acérrimos, esos que analizan cada píxel en Reddit, se sientan respetados, pero que alguien que no tenga ni idea de qué es un espacio liminal pueda entrar en la sala y disfrutar de la película sin sentirse perdido.
Más que terror: un viaje existencial
Si esperáis una película de monstruos saltando a la pantalla cada dos minutos, puede que os sorprendáis. Según Renate Reinsve, integrante del reparto, la cinta tiene una carga fuerte de existencialismo y aislamiento. No se trata solo de sobrevivir a una entidad en un pasillo amarillo, sino de explorar cómo se percibe la realidad cuando te encuentras atrapado en un entorno infinito donde las leyes de la física parecen haber tomado vacaciones.
La narrativa se centrará en la identidad y la angustia de quien se ha «salido de la realidad», cayendo en esos niveles laberínticos. Este enfoque permite que la película trascienda el género del horror tradicional, convirtiéndose en un estudio sobre la soledad y la desorientación en un mundo que se siente artificial y asfixiante.
El reto técnico: del Blender a la gran pantalla
Uno de los puntos más críticos ha sido la recreación visual. Parsons ha confesado que el clásico complejo amarillo ha sido el escenario más difícil de diseñar. El motivo es sencillo: es la imagen más icónica de todo el fenómeno y cualquier error en la tonalidad del color podría provocar una lluvia de críticas por parte de la comunidad digital. Para evitar esto, ha mantenido un proceso de trabajo muy similar al de sus vídeos de YouTube.
- Uso intensivo de Blender para la creación de entornos digitales.
- Técnicas de motion tracking para integrar actores reales en escenarios virtuales.
- Uso de un VCR real para conseguir esa textura analógica y degradada tan característica.
A pesar de que algunos temían que el estilo found footage (metraje encontrado) pudiera resultar molesto en una pantalla gigante debido al movimiento de cámara, las pruebas han demostrado que la estética funciona perfectamente y mantiene esa sensación de realismo sucio que hizo triunfar a los cortos originales.
Todo este proceso nació de la curiosidad de Parsons por una imagen viral de 2019. Lo que empezó como un experimento de crear un plano por día terminó siendo una obsesión colectiva global. Ahora, esa curiosidad se traduce en una producción donde el horror analógico y la ciencia ficción se dan la mano para crear una atmósfera desasosegante y perturbadora.
La llegada de esta cinta en septiembre de 2026 promete ser un hito en el cine inspirado en internet, ya que apuesta por la atmósfera y la psicología sobre los clichés del género. Con la dirección de Parsons y un enfoque en el existencialismo, el proyecto busca validar que los conceptos nacidos en foros y redes sociales tienen el potencial de convertirse en obras cinematográficas profundas y visualmente impactantes.

