David Aguilar: el ingeniero que construyó brazos protésicos con LEGO

Última actualización: 31 de agosto de 2026
  • David Aguilar, nacido con síndrome de Poland, creó su primera prótesis funcional con piezas de LEGO a los 18 años.
  • Su invento MK-I fue reconocido por Guinness World Records como la primera prótesis de brazo funcional de LEGO.
  • Desarrolló el MK-V, un brazo robótico con dedos móviles y sensores, y ayudó a un niño kazajo con prótesis de bajo coste.
  • Su historia demuestra que la ingeniería accesible puede cambiar vidas, y sigue innovando con impresión 3D.

David Aguilar con su prótesis de LEGO

David Aguilar, un joven andorrano de 27 años, ha demostrado que la imaginación y la perseverancia pueden convertir un simple juguete en una herramienta que cambia vidas. Nacido con síndrome de Poland, una malformación congénita que impidió el desarrollo completo de su antebrazo derecho, del músculo pectoral y parte de la musculatura de la espalda, David encontró en los bloques de construcción un refugio y, más tarde, una vía para crear sus propias prótesis.

Su historia comenzó a los cinco años, cuando recibió su primer juego de LEGO. Aquellas piezas se convirtieron en su escape del acoso escolar y en un campo de experimentación. A los nueve años, tras construir un barco, se le ocurrió apoyarlo sobre su brazo y comprobar si podía servir como prótesis. Aunque aquel primer prototipo era rígido y poco funcional, le dio la confianza necesaria para seguir adelante. “LEGO fue mi primer juguete; sentía que se podía construir una cantidad infinita de cosas. La imaginación era el único límite”, recuerda.

Del helicóptero al primer brazo funcional

Prótesis de LEGO creada por David Aguilar

Tras aquel intento infantil, David esperó nueve años para dar el salto definitivo. En 2017, con 18 años, desmontó un set LEGO Technic Rescue Helicopter y utilizó sus piezas para construir el MK-I, una prótesis roja con articulación móvil en el codo y una pinza que se activaba al flexionar el brazo. Este diseño le permitía agarrar objetos, realizar tareas cotidianas e incluso soportar su propio peso mientras hacía flexiones. El invento fue reconocido por Guinness World Records como la primera prótesis de brazo funcional fabricada con piezas de LEGO, un hito que marcó el inicio de una carrera dedicada a la bioingeniería.

Pero David no se detuvo ahí. Continuó perfeccionando sus diseños hasta llegar al MK-V, un brazo robótico mucho más avanzado. El MK-V incorpora cinco dedos móviles, sensores, servomotores y un sistema de poleas que responde a los movimientos del muñón. Además, incluye un Spike Prime Hub, un dispositivo programable que traduce las señales de los sensores en órdenes para los motores. “Es la prótesis más cómoda de mis modelos; no necesito usar mis músculos para levantar algo, los servomotores lo hacen por mí”, explica.

Ayudar a otros: el caso de Beknur

La historia de David trascendió fronteras cuando la familia de Beknur, un niño kazajo de ocho años nacido con las extremidades subdesarrolladas, contactó con él. David y su padre, Ferran, diseñaron dos prótesis ligeras para Beknur con un coste de apenas 15 euros en piezas. Una de ellas se controlaba mediante un cordón conectado al pie, y la otra incorporaba un lápiz electrónico para interactuar con pantallas táctiles. La madre del niño explicó que las prótesis convencionales eran demasiado grandes y pesadas para su columna, por lo que la solución de David resultó ideal.

Beknur y su madre viajaron 1.300 kilómetros desde Francia hasta Andorra para recoger las prótesis. “Sentí una inmensa alegría cuando le vi mover la prótesis por primera vez; su sonrisa era contagiosa”, recuerda David. Estas creaciones obtuvieron dos nuevos récords Guinness en 2021: la primera prótesis funcional de LEGO controlada con el pie y la primera equipada con un lápiz electrónico. Además, David ganó LEGO Masters France en 2021 y se convirtió en embajador de la campaña #RebuildTheWorld.

Reconocimientos y futuro

David Aguilar mostrando su prótesis de LEGO

El trabajo de David no solo ha sido aplaudido por la comunidad científica, sino también por la propia compañía LEGO, que declaró: “Nos has dejado sin palabras. La fuerza y el tesón de David son las cosas que nos hacen sentir orgullosos”. Además del récord Guinness, recibió el Premio a la Innovación 2018, una beca académica y el Premio a la Superación Personal de la Fundación Jacqueline Pradere. Su historia, conocida en redes como “Hand Solo” por su afición a Star Wars, ha inspirado a miles de personas.

Actualmente, David estudió Bioingeniería en Barcelona y trabaja en nuevos proyectos, como prótesis que permitan mover la mano y el codo de forma independiente, controlar cada dedo por separado y explorar la impresión 3D. Su objetivo es seguir demostrando que la tecnología accesible puede mejorar la calidad de vida de quienes más lo necesitan, sin importar su origen o recursos económicos.

Por último, la historia de David Aguilar es un ejemplo de cómo la creatividad y la determinación pueden convertir una limitación en una oportunidad. Lo que empezó como un juego de niño se ha transformado en una misión para ayudar a otros, y su legado continúa creciendo pieza a pieza, demostrando que las soluciones más innovadoras a veces nacen de los lugares más inesperados.